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Jamones y Embutidos Ibéricos sin Gluten para Celíacos

En Jamones Benito Pérez tenemos la misión de facilitar el consumo de nuestros productos a todo tipo de consumidores. Por ello, vigilamos con rigor todo nuestro proceso de elaboración para ofrecer un producto libre de gluten, del que pueden disfrutar todas las personas que padecen la enfermedad celiaca.

¿Qué es el gluten?

“El gluten es una proteína amorfa que se encuentra en la semilla de muchos cereales (trigo, cebada, centeno, espelta, triticale y posiblemente avena) combinada con almidón. Representa el 80% de las proteínas del trigo y está compuesta de gliadina y glutenina. El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de harina, y confiere la consistencia elástica y esponjosa de los panes y masas horneadas.

El gluten se puede obtener a partir de la harina de trigo y otros cereales, lavando el almidón. El producto resultante tendrá una textura pegajosa y fibrosa parecida a la del chicle. Por este motivo es apreciado en alimentación por su poder espesante”.

Los productos elaborados por Jamones Benito Pérez están incluidos en la lista de alimentos FACE 2016 (Federación de Asociaciones de Celiacos de España) como productos libres de gluten y aptos para celiacos.

AsociacionesCeliacos

Nuestro esmerado y artesanal proceso de elaboración es controlado en todo momento, para garantizar un producto libre de gluten. Las materias primas, especial y aditivos utilizados para la elaboración de nuestros productos ibéricos, están libres de gluten, el protocolo para evitar cualquier tipo de contaminación cruzada con el mismo es riguroso.

Jamones Benito Pérez ofrece embutidos ibéricos de alta calidad sin gluten, elaborados artesanalmente con ancestrales recetas de las matanzas de la Sierra de Salamanca a un precio muy competitivo.

Ahora también los celiacos pueden degustar y disfrutar de nuestros excelentes productos: lomo, chorizo y salchichón de bellota ibéricos sin gluten. Directamente de fábrica a su mesa. Todos ellos disponibles en nuestra tienda on-line.

La clasificación de los alimentos fabricados por Jamones Benito Pérez, en cuanto a la presencia o no de gluten,  se pueden dividir en:

–  Alimentos libres de gluten: aquellos que por naturaleza no contienen gluten. Son el  jamón y la paleta.

–  Alimentos que pueden contener gluten:  aquellos que por naturaleza no contienen gluten pero que pueden llegar a incorporarlo por el proceso  tecnológico o por contaminación cruzada.  Son el chorizo, salchichón, lomo, sobrasada y papada. En estos productos Jamones Benito Pérez garantiza que los aditivos y especias utilizadas para la elaboración de los mismos están libres de gluten y no existe contaminación cruzada. Incluidos en la Lista de Alimentos FACE.

–  Alimentos que contienen gluten: productos elaborados a partir de cereales prohibidos para los celiacos. Ningún producto elaborado por nuestra empresa contiene gluten.

En Jamones Benito Pérez ofrecemos la mayor calidad, al mejor precio, y ahora también somos aptos para celiacos, de fábrica a su casa, pruébelos.

Cómo se produce el jamón ibérico

Suele decirse  «de lo bueno lo mejor» y nosotros decimos «de lo mejor, lo superior. Y es que el jamón ibérico es posiblemente el producto que mejor identifica la gastronomía española. Un producto donde la excelencia no termina y que con su textura, su sabor y su aroma sigue deleitando cada día a personas de todo el mundo. Pero, ¿sabes que es lo que realmente le da ese sabor inigualable? Un proceso de producción que comienza con la crianza del cerdo ibérico en las dehesas y que continúa a través de un medido y minucioso proceso de elaboración hasta llegar a nuestra mesa para que todos podamos degustarlo en las ocasiones más especiales.

Cómo se produce el jamón ibérico

Crianza del cerdo ibérico

El jamón ibérico se elabora con las patas traseras del cerdo de raza ibérica. Las patas delanteras son las llamadas paletillas. El resto de las partes del cerdo se destinan a la fabricación de otro tipo de embutidos como chorizos y salchichones o para su venta como productos cárnicos. Los cerdos son criados en las dehesas en libertad, siendo alimentados de bellotas, sobre todo de encinas y alcornoques. Al ser la bellota un alimento rico en azúcares e hidratos de carbono, su consumo favorece que los cerdos engorden más rápidamente durante la montanera. De hecho, algunos pueden llegar a ingerir incluso hasta 8 kilos diarios de este alimento, lo que hace que puedan llegar a doblar su peso en solo 3 meses. Una alimentación cuidada y controlada en la que se van combinando bellotas con piensos seleccionados.

Sin embargo, el hecho de que estén continuamente en movimiento hace que la grasa que consumen se vaya infiltrando entre sus músculos, dando lugar de esta forma al clásico veteado que podemos apreciar en el jamón ibérico desde su origen. Así pues, gracias a sus características genéticas y a su dieta, el animal crecen más estilizados que otras razas de cerdo, haciendo que los jamones sean más alargados, finos y con una excelente infiltración de grasa.

Despiece, salazón y curación

Tras el sacrificio de los cerdos se desarrolla el despiece de cada animal. Por lo general, las patas son cortadas en forma redondeada a una altura de 5 cm aproximadamente por debajo del hueso de la pata, eliminándose además las partes sobrantes como el exceso de grasa o los cartílagos. Además se procede a dar un masaje a la pieza para quitar los restos de sangre que puedan quedar en ella, haciendo movimientos en dirección exterior, desde el centro hasta la punta del jamón.

Posteriormente se produce el oreo y enfriamiento de las carnes para lograr una temperatura idónea antes del desarrollo de la siguiente etapa.

Después se entierran los jamones en sal marina, dejándolos reposar un día en sal por cada kilo de peso aproximadamente. No obstante, en Jamones Benito Pérez se hace una selección individualizada de cada pieza en función de la calidad, el peso, y la forma. Durante este proceso, se le da la vuelta a los jamones que se encuentran apilados unos encima de otros separados por capas de sal, para lograr el mismo punto de salinidad en todas las piezas. Al finalizar el periodo de salado, las piezas pasan al proceso de lavado con el que se elimina completamente la sal exterior de cada una de ellas.

El siguiente paso es llevarlos a las cámaras de asentamiento, donde se encontrarán a una temperatura de aproximadamente 3º y 77% de humedad relativa. Es aquí donde se produce un reparto homogéneo de la sal en cada pieza. En esta fase el jamón va disminuyendo progresivamente debido a la pérdida de agua que contienen las piezas. De esta forma, la carne se va compactando y endureciendo, mientras la grasa va escurriendo lentamente.

Tras las cámaras de asentamiento los jamones pasan a secaderos naturales donde se desarrolla la fase de sudado. Especialmente en los meses de verano debido a las elevadas temperaturas. En esta etapa es donde el jamón adquiere sus aromas y sabores característicos, sobre todo gracias al fundido de la grasa.

Posteriormente los jamones pasan a bodegas naturales donde permanecen en reposo un largo periodo de tiempo hasta que el producto obtiene la curación idónea para su consumo.

Inmediatamente antes de su venta cada jamón pasa por las manos de nuestros expertos para valorar su perfecta calidad a través del proceso de calado.

Consumo del jamón ibérico

Una vez que finaliza el periodo de curación del jamón ibérico, éste ya está listo para ser consumido.

Jamones Benito Pérez además de ofrecer piezas de jamón ibérico enteras, le acerca distintas posibilidades para disfrutar de este manjar. Lo podrás disfrutar en trozos deshuesados, loncheado, o si lo prefiere, cortado a cuchillo.  Todas ellas, sin duda, de gran calidad.

Pero si puedes disfrutar de una buena pieza de jamón ibérico no pierdas ocasión de hacerlo. La sensación que se despierta en nuestro paladar al entrar en contacto con las lonchas de jamón ibérico recién cortado es indescriptible. Es precisamente esa mezcla de dulce, salado, ácido y amargo y los matices de su aroma lo que le confieren ese sabor tan especial que tanto nos gusta. Pero para que puedas disfrutarlo aún más, te recomendamos que en el corte intentes siempre combinar partes de magro con tocino para conseguir el máximo sabor. Además, lo ideal es ir mezclando lonchas de las diferentes partes de la pieza para que podamos deleitarnos con todos sus sabores. Por supuesto, al terminar de cortar, no olvides conservarlo en un lugar fresco, seco, bien ventilado y con la menor cantidad de luz posible para evitar que la grasa se oxide.

No obstante, ten en cuenta que al igual que un buen vino, un jamón ibérico rara vez es idéntico a otro. Unos tendrán la grasa más blanca y otros más sonrosada, aromas diferentes, sabores más intensos o más dulces, más o menos carnoso y veteados distintos.

Seguro que después de saber cómo se produce el jamón ibérico y cómo se lleva a cabo su proceso de elaboración desde que el cerdo es criado en la dehesa hasta que llega a nuestra mesa, seguro que ya se te está apeteciendo disfrutar de una buena ración de este producto tan exquisito que, sin duda, se ha convertido en el producto estrella de la gastronomía española.

Bienvenido al blog de Jamones Benito Pérez

Fundada hace más de 40 años por Don Raimundo Benito Pérez y Doña Vicenta Pérez Hidalgo, Jamones Benito Pérez es una empresa familiar especializada en la elaboración de productos curados derivados del cerdo ibérico situada en Miranda del Castañar (Salamanca), tierra con gran tradición en la elaboración de chacinería.

Nuestro trabajo empieza ya con una cuidada selección y supervisión de las piaras de cerdo. Cerdos siempre criados en movimiento y libertad en las cercanas dehesas de encinas, que suponen el hábitat natural perfecto para el engorde y la alimentación del cerdo ibérico. Una alimentación cuyos protagonistas son las bellotas en montanera, junto a los pastos naturales y hierbas, ingredientes fundamentales para obtener una materia prima de calidad.

Más tarde, para la elaboración de nuestros jamones, paletas y embutidos, es de vital importancia seguir de forma cuidadosa las pautas más artesanales heredadas de las costumbres de nuestros maestros. Procedimientos naturales en la fabricación de nuestros productos que recuerdan a las matanzas de nuestra Sierra. Aromas y sabores de siempre.

Pero además, en Jamones Benito Pérez no somos ajenos a los avances que se van produciendo en el sector y por eso en nuestra empresa los métodos de toda la vida conviven en perfecta armonía y sincronización con la tecnología necesaria para fabricar un producto que se adapte perfectamente a las demandas del mercado. Siguiendo siempre un exhaustivo control de calidad, trazabilidad y norma de ibérico que da lugar a un producto de calidad con certificado de autenticidad y personalidad propia.

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