El jamón ibérico de bellota se diferencia de otros tipos de jamones por la raza del cerdo con que se produce y porque el animal es criado en la dehesa en vez de en corrales cerrados. Se trata además de un embutido que proporciona una gran cantidad de vitamina B12, B1, sodio y proteínas, nutrientes necesarios para el desarrollo muscular, por lo que su consumo está especialmente recomendado durante el embarazo, la lactancia y los periodos de convalecencia por una enfermedad. Además puede servirse solo, partido en finas lonchas o puede acompañarse con otros alimentos.

¿Quién puede resistirse a un buen plato de jamón ibérico de bellota de calidad como por ejemplo el selección especial de Benito Pérez? Si además es beneficioso para la salud, ¿qué más se puede pedir? Por eso, tanto si quieres prepararte un plato sano y delicioso como si estás buscando recetas para deleitar a tus invitados en una íntima cena en casa, hoy te traemos algunos platos con los que siempre acertarás y a los que estamos seguros de que no podrán resistirse.

1. Ensalada de rúcula, higos, parmesano y jamón ibérico de bellota Benito Pérez

Los higos son los protagonistas de esta exquisita ensalada en la que el sabor dulce de la fruta de combina con dos ingredientes muy sabrosos, el jamón ibérico de bellota  y el queso parmesano. Pela los higos, corta el jamón en tiras anchas y haz lascas de queso parmesano con ayuda de un pelador de verduras. Pon una cama de rúcula en el plato y añade el resto de ingredientes. Para terminar, aderézalo con aceite de albahaca o aceite de oliva virgen extra y añade unas hojas de albahaca finamente picadas. Un entrante nutritivo y delicioso capaz de deleitar incluso a los paladares más exigentes. El único inconveniente es que solamente puede disfrutarse de él en verano, ya que los higos se encuentran durante un periodo muy corto.

2. Calabacines rellenos de setas y jamón ibérico de bellota

Esta es una receta perfecta para sacar partido a los productos de la huerta que se acompañan con setas, jamón ibérico de bellota, bechamel y queso gouda. Pon una olla a fuego fuerte con abundante agua y una cucharada de sal. Corta un calabacín en rodajas y añádelo cuando el agua esté hirviendo y déjalos cocer hasta que estén tiernos. Sácalos del agua y déjalos enfriar. Pica una cebolla, un ajo y 200 gramos de champiñones en trozos muy pequeños. Después pocha el ajo y la cebolla y salpimentalas.

Vacía los trozos de calabacín con cuidado de no romperlos y pica la pulpa. Cuando la cebolla esté bien pochada, añade la pulpa de calabacín, los champiñones y el jamón ibérico en trocitos. Saltea unos minutos y retíralos del fuego. Añade un par de cucharadas de salsa bechamel y mézclalo todo muy bien.

Rellena los calabacines con el sofrito, echales bechamel y el queso gouda por encima y  mételos en el horno a 200 grados hasta que la parte superior se dore.

3. Milhojas crujientes de lomo y jamón ibérico de bellota

Un plato crujiente y delicioso que no ecesita de muchos ingredientes. Solamente 2 hojas de pasta filo, 75 gramos de mantequilla, queso de untar, 2 hojas de gelatina, lomo ibérico y jamón ibérico. Primero coge las 2 hojas de pasta filo, derrite 25 gramos de mantequilla y pincela las hojas de pasta con ella. Pon una encima de la otra y corta al tamaño que quieras. Mételas en el horno a 180 grados hasta que estén doradas. Luego retira y deja enfriar.

Pon dos hojas de gelatina a hidratar en agua. Mientras se va horneando la pasta, puedes hacer la crema poniendo en el vaso de la batidora el resto de la mantequilla y la mitad de la tarrina del queso de untar.

Escurre la gelatina y métela unos segundos en el microondas para que se deshaga. Añade la crema que has hecho previamente en una manga pastelera y déjala enfriar 30 minutos.

Monta las milhojas poniendo un crujiente y ve alternando por capas la crema, el lomo o el jamón. Sírvelo en un plato y a disfrutar. Puedes hacerlos del tamaño que prefieras en función de si vas a servirlo como aperitivo o como plato principal.

4. Vieiras al horno con jamón ibérico de bellota

Las vieiras al horno con jamón son un plato muy simple y de pocos ingredientes, pero más que suficientes para disfrutar de un contraste de sabores exquisito. Solamente necesitas 10 vieiras, media cebolla blanca, 4 lonchas de jamón ibérico de bellota, pan rallado, aceite de oliva y perejil. Primero limpia bien las vieiras y la valva cóncava con ayuda de una puntilla o un cuchillo pequeño y fino, despega las dos valvas y separa el molusco. Quédate solamente con la parte blanca y grande de la vieira y la parte rojiza. Enjuágala bien y déjala secar.

Pela y pica la cebolla, corta el jamón en trozos pequeños. Rodea cada vieira con la cebolla picada, reparte después el jamón y el pan rallado. Mete las vieiras en el horno a 210 grados. El tiempo de horneado variará en función del tamaño de las vieiras, pero suele ser de unos 10 minutos. Los primeros minutos deja la bandeja más abajo  y pasados 5 ó 6 minutos ponlos en la parte más alta para que el pan se dore y quede crujiente.

Cuando las vieiras estén listas, es aconsejable servirlas enseguida, por lo que para hacer este plato, es recomendable meterlas en el horno 10 minutos antes de presentarlas en la mesa. Si quieres, a la hora de servirlas, puedes añadir un chorro pequeño de aceite de oliva virgen extra y un poco de perejil picado fresco.

Y ahora a disfrutar. Seguro que tus invitados se quedan sin palabras cuando pruebes las delicias que has preparado. Puedes servir alguno de ellos como plato principal, pero también puedes hacer pequeños aperitivos de todos ellos teniendo como protagonista al jamón ibérico de bellota. Si no tienes tiempo, este producto por sí sólo se convierte también en la estrella de cualquier comida. Seguro que comensales no pueden resistirse a unas deliciosas lonchas. ¡Buen provecho!